jueves, 15 de marzo de 2018

CICLOS

Mientras revuelvo el guiso en la olla pienso en mis seis hijos que llegarán en minutos de la escuela, con su barullo, sus risas y sus juegos. Mi ancestro Doña Rosa, la madre de la madre de la madre de mi madre, nos heredó a todas el color obscuro de la piel, el cabello prieto, su nombre, la pasión por la cocina y el anhelo de una familia numerosa, unida y libre. Ella, desde la profundidad de la memoria guía con amor y nostalgia mi mano en la cuchara. 
El aire, en esta cocina caribeña, siempre huele a África. 

#NRenPR
20 de septiembre de 2016 a las 9:00

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