viernes, 16 de junio de 2017

FRACTALIDAD


Si pudiera retroceder en el tiempo y recordar el presente haría muchas cosas distintas aunque eso significara no llegar a estar aquí ahora y ser quien soy.
Creo que debería haber actuado con mayor irresponsabilidad y no preocuparme tanto por los otros,
ser más egoísta y menos condescendiente, más insensible y menos prudente y, por lejos, más superficial y menos reflexiva. Creo que seria muchísimo más feliz si me hubiera hecho sólo cargo de mi individualidad y hubiera dejado que los demás se las hubieran arreglado por sus propios medios. Tendría que haber hecho como hace la gran mayoría, bah...
De ahora en adelante sólo me miraré el ombligo y de vez en cuando le quitaré la pelusa.
Yo no hice MI viaje. Me quedé en casa. Se me pasó la vida atendiendo obligaciones cotidianas.
Ahora me doy cuenta de que tomamos decisiones todo el tiempo, sabemos que algunas son bisagra (estudio esto o aquello, me mudo de ciudad o país, me caso o me separo) y otras lo son sin saberlo con anticipación, sino a posteriori (como cruzar una esquina y que te atropelle un auto, o una condición fisica emergente).
Me arrepiento de cosas que hice y no hice, que dije y no dije.
De todos modos es imposible saber y menos aún constatar cuál sería el resultado si en cada bifurcación que percibo en ese pasado hubiera optado por algo diferente. De hecho, ya la primera opción importante allá por mi adolescencia, en caso de haber sido otra la decisión, hubiera modificado todo el devenir subsiguiente.
Tendríamos que tener la opción de vivir varias vidas.


Modificado y ampliado de un estado de Facebook del 16 de junio de 2014

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