martes, 10 de noviembre de 2015

COSAS QUE PASAN



Ayer me reencontré con un viejo amigo al que no veía desde allá por el '89. Maravilloso conversar y traer al presente los recortes de memoria que uno conserva del otro, y percibir con extrañeza que el otro recuerda de uno lo que uno mismo ha olvidado.
Hoy golpeó mi puerta otro amigo y vecino de hace más de una década, que se fue con su familia a España en el 2001. Nuevamente, la memoria dibujando palabras y circunstancias relevantes para uno que el otro no registra, anécdotas de la niñez de mis hijas que, como las vi crecer, se diluyeron.

¿Quiénes fuimos? ¿Quiénes somos? ¿Fuimos y somos ese recuerdo en los otros, esa visión desde afuera? ¿O lo que nosotros mismos rescatamos como relevante?

Tenemos la vana ilusión de que exista una "historia objetiva" o "la verdad" o un "relato único", cuando hay multiplicidad de facetas, percepciones, visiones, retazos seleccionados, una construcción mental y emotiva parcial, cuya sumatoria es el todo pero es inabarcable para el individuo.
No podemos siquiera tener una película verídica de nuestras pequeñas vidas, !qué podemos pretender de la humanidad...!


A mí me gusta pensar que nada es casualidad en la trama de acontecimientos, más allá de que escape a nuestra capacidad de análisis reunir la relación entre los elementos. Y más que preguntarme los por qué, me interrogo sobre los para qués, porque es ahí sobre lo que uno puede tener cierta intervención conciente: ¿qué puedo hacer con lo que me sucede?

Extraido de mi Facebook, 10 de noviembre 2013

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