martes, 22 de septiembre de 2015

LA TRANSFORMACIÓN INVISIBLE


No leo ni escucho noticias desde el miércoles, pero supongo que no han habido grandes cambios.
El planeta ha continuado girando por el cosmos. Miles han muerto y otros tantos, nacido. Hay menos bosques, menos animales silvestres y más contaminación. Una guerra se prolonga, otra se expande, y más allá (o acá), comienza alguna. Seguramente estalló alguna bomba en un sitio público, algún loco disparó en una escuela, muchas mujeres han sido asesinadas o golpeadas por sus parejas y cientos de niños y niñas, abusados y violados, cayó otro avión y alguien avistó un OVNI.
No creo que en estos días se haya modificado ningún paradigma esencial. La interminable cadena de promesas electorales, fraudes, corrupción y engaños prosigue su marcha, los ciudadanos avalan que los usen y les mientan y aún así, sonríen satisfechos mientras mastican y beben y se aparean y blablabla.
Los ricos son menos y más ricos, los pobres son más, y más pobres.
Consumimos tecnología haciendo ojos ciegos al trabajo esclavo del que emerge. Ya hay más celulares que humanos en la Tierra y un millon de personas no tiene acceso al agua, y jamás usaron un teléfono. Vaya paradoja. Se cultiva para alimentar a vacas y cerdos y pollos, a los cuales se les inyectan hormonas, químicos y conservantes que producen cáncer y enfermedades mentales, y no hay pan ni fruta ni vegetales suficientes para las homosapiens. 
La realidad virtual de las bolsas de valores disvaloriza el amor y la ternura y la solidaridad.
No leo ni escucho noticias hace casi una semana y sin embargo, mi ausencia de conciencia no afectado el devenir de los acontecimientos. 
La huella de mis pies en la arena ya se ha desvanecido.
Mi mirada no dejó marcas en los paisajes recorridos.
Oriné lo que bebí, defequé lo que comí.
Sin embargo, dentro de mí sí hubo transmutaciones, aunque no sean evidentes para el cosmos: aprendizajes, conocimientos, revelaciones, descubrimientos, vivencias existenciales, flujo de ideas, emociones, apalabramientos, sincericidios.
No soy la misma, la que se fue y la que regresó tan sólo se parecen.
No te confundas si me ves, porque aquella no es ésta. 

NR en PR

No hay comentarios: