jueves, 9 de mayo de 2013

Besos verdes - Nanim Rekacz


¿Un día de éstos inventarán un bono que sustituya besos, canjeable a futuro con una tasa de interés? ¿Entregaría yo mil besos contantes y sonantes para que los reserven o se los den a otros que los necesiten, quizás para pagar viejas deudas de besos? ¿Podré entregarle a alguien un bono que diga son tantos besos y esa persona los aceptará gustosa para dárselos a otro? ¿Se desgastarán los besos en el tránsito de mano a mano de boca a boca? ¿En unos años me devolverán la misma cantidad de besos que deposité, frescos y sabrosos o desteñidos y desabridos? ¿Me servirán esos besos para besarte con la misma ternura y amor que tengo ahora? ¿Serán mis besos de hoy (transformados en bonos) tan conmovedores en tres años cuando los quiera volver a canjear por besos, o apenas servirán para rozar una mejilla, soltarlos en el aire, sin que se nos fundan los labios en los labios? ¿Se harán ladrillo, muro, corralito, nube de humo, chiste bobo? De todos modos, aunque tengo unos cuántos miles o millones de besos para darte, prefiero dártelos así, carnosos, en cada encuentro que nos una, o enviártelos por skype o sms o gtalk, que canjearlos por una promesa futurista de besos conservados incólumes y prístinos al 4%.

4 comentarios:

José A. García dijo...

Quien puso bonos, recibirá besos.

No, esperá, que así no era la frase. Pero bueno, la idea es esa...

Suerte!

J.

Nanni Acosta dijo...

Muy lindo Namim. Me entretengo bastante leyendo tus fragmentos.

Nanim Rekacz dijo...

Pusieron comentarios, reciben comentario!!! Besitos!

Anónimo dijo...

Valen los besos comentarios?
pues allá van
besitos desde Tenerife