viernes, 14 de diciembre de 2012

Jacintha Saldanha - Nanim Rekacz



Tenía la mujer cuarenta y seis años,
marido, dos hijos.
De origen indio, vivía en Gran Bretaña.
Era enfermera del Hospital King Edward VII.

Le hicieron una broma
unos periodistas
haciéndose pasar por familiares de la reina.

Una broma demasiado pesada
para una mujer de cuarenta y seis años
de origen indio, en Gran Bretaña,
casada, madre de dos hijos,
enfermera de la esposa del príncipe Guillermo.

Todo el mundo lo supo.

Dejó tres cartas.
Se ahorcó con un pañuelo.

Los dos locutores de la radio australiana 2Day
ya no se ríen de la broma.
Kate guarda real e indiferente silencio y en el hospital
aseguran que no habían tomado represalias.

La familia la extraña, se hace preguntas
que difícilmente tengan respuesta.

No olvidemos esa mirada.







1 comentario:

José A. García dijo...

Por supuesto que nadie dirá nada. Más que nada sabiendo que, ahora, ella, tampoco podrá hablar.

Saludos

J.