viernes, 13 de julio de 2012

Neuquén me pone en alerta - Nanim Rekacz


Vecino, vecina, asómese a la ventana
mire si no viene alguna topadora
a pasar por encima de su casa...
Y si dice "Municipio"
sepa que la ley no lo ampara,
aunque su casa sea suya,
aunque tenga patio y parra,
aunque tenga todo en regla
limpio pago y viva en casa.
Nos les crea si le dicen
que es para hacer una plaza;
es para estacionamiento
bien medido, toma y daca.
Si le tiran las paredes
no haga como si nada
ni espere que lo protejan
la justicia u ordenanzas
llame a los otros vecinos
y reconstruya su casa.
Le digo por experiencia,
plantearán puras macanas,
que los tiempos, los espacios,
que usted no la cuidaba,
no les importa su abuela
que nació ahí, en la casa.
No es eso historia, no importa,
sólo les cuenta la plata,
la mentira y más mentiras,
mucha reunión y amenazas.
Por eso digo, vecino,
si le demuelen la casa,
no aguarde que lo protejan
los que votó para que lo hagan.
Llame a familia y amigos,
haga de nuevo su casa,
cada ladrillo un recuerdo,
esa pared, su ventana...
No habrá castigo ninguno
para el que viola ordenanzas;
usted será acusado de intruso,
y le dirán que se vaya
que le harán casita nueva
adonde estaba su casa.
Pero usted sabe muy bien
que su casa era su casa,
que era suya, aunque humilde,
y ahi hay historia y mañanas.
Usted no quiere una nueva,
ni celeste, ni floreada,
usted quiere la que supo
cobijar las esperanzas
de varias generaciones,
que llegaron a hacer patria.
No hubiera venido mal,
pintarle un poco la cara,
pero nunca le ofrecieron
ni de pintura una lata.
Por eso digo, alerta,
vecinos cuiden su casa,
y cuiden la del vecino,
y cuiden parques y plazas,
cuiden los anfiteatros,
monumentos y manzanas
donde hay potreros o no nada.
Porque se vienen con todo,
sin papeles y con máquinas,
y no lo protege nadie,
ni la ley ni la confianza.
Y si le tiran su casa,
o cualquier cosa en su barrio,
júntese con los vecinos,
y háganla a pala y cuchara.
Porque si los deja a ellos,
pondrán cemento a mansalva,
y pondrán un cartelito
que dirá "acá hubo casa"
y una foto muy bonita
que no servirá de nada,
ni para los turistas
que prefieren ver las casas.
Bueno vecino, suerte,
y cuando vote mañana
fíjese bien lo que pone
en el sobre y en la caja.
No vote a los que lo burlan,
no vote a los que lo engañan,
no crea en ninguno de esos
escuche bien lo que hablan,
fíjese bien lo que firman,
lo que hacen a sus espaldas.
Le sonríen, le prometen,
y después, usted lo paga.
Ah, porque sepa, vecino,
que si demuelen su casa,
y ellos le hacen otra,
tendrá usted que pagarla.

Y si sale a la vereda
y ve un gato negro que pasa,
déle cobijo, alimento,
será su ángel de la guarda.

5 comentarios:

José A. García dijo...

Pasa siempre lo mismo, lo importante para uno es basura para otro.

Y la basura de uno puede ser el tesoro de otro.

Pero siempre nos damos cuenta cuando ya no lo tenemos.

Suerte!

J.

Anónimo dijo...

mmmmm.... que hambre que tenes !!!!!

Anónimo dijo...

La felicito por este escrito tan bello. Además de ser tan dolorosamente cierto todo lo que usted dice y cómo lo dice, me provoca ternura y nostalgia de los años vividos, la casa materna, los malvones del patio, el olor de la cocina, la humedad en las paredes,las persianas abiertas al sol, mi madre recostada sobre la costura, mis juegos infantiles, las voces de mis hermanas, la ternura de mi padre... mi casa toda que ya no está.

Nanim Rekacz dijo...

Gracias José...
Anónimo I: sí, tengo hambre, muchos tenemos hambre...
Anónimo II: gracias... a veces estamos a tiempo de preservar la materialidad de la memoria, el referente tangible. Aveces, sólo queda esa sutil ensoñación de lo vivido.

José A. García dijo...

De nada Namim.

No le hagas cosos a los que prefieren el anonimato para expresar opiniones infundadas.

Nos leemos.

Saludos

J.