lunes, 28 de noviembre de 2011

La Verdad - Nanim Rekacz

Voy a anudar los cabos, 
sellar las cicatrices, apalabrar el silencio que me ahoga.
Voy a poner La Verdad de pie
y la sostendré con mi amargura.
Diré que sé lo que pasó,
que sé muy bien lo que le hiciste. 
Y no te diré que me culpo, porque esa es la mentira de los machos.
Dejé pasar el tiempo... demasiado.
Debilidad, tristeza, excusas... ni yo me perdono esta demora.
La vida trae el vuelto más tarde que temprano,
no creo en Dios ni en dioses,
ni en destinos,
ni en la justicia divina ni en la humana.
Tampoco en las venganzas.
Pero nada es casual... todo se paga
en un sutil equilibrio incomprensible.

Voy a soltar después la amarra,
y lavaré el vómito 
con las lágrimas.

Después, no sé. 
Después, no sé.
Después... ojalá sufras todas las pestes y desgracias y dolores infinitos
en una larga vejez solitaria y enfermiza.

2 comentarios:

José A. García dijo...

Lo que suceda después,
ya no tendrá,
para mí,
ni el menor de los sentidos.

Saludos

J.

Nanim dijo...

Para mí sí.