sábado, 1 de octubre de 2011

Bailando con la muerte - Nanim Rekacz


El día que muera, celebren la vida que he vivido.
No me lleven flores.
No besen mi cadáver.
Soplen mis cenizas y disfruten que aún respiran.
Recuerden las risas y los viajes, las charlas, los amores.
También los abrazos, los mates y los vinos.
Celebren sin nostalgia y no me lloren.


Poema inspirado en un post de Facebook de Alejandro González Forester y escrito en Twitter, literatura 2.0

3 comentarios:

XAVIER BLANCO dijo...

Bonito epitafio, bonitas palabras. La muerte, esa que llega siempre, la nuestra, la de los que nos rodean. Ya nos queda el recuerdo, mejor olvidar la ausencia.
Un abrazo allende los mares...

José A. García dijo...

Nada peor que el egoísmo de los que lloran porque se descubren cada día más solos...

Saludos

J.

Nanim dijo...

Lloramos porque vamos a morir. Los muertos, no lloran.