miércoles, 31 de agosto de 2011

Otra confesión - Nanim Rekacz


La vida es Pandora disfrazada de libre albedrío. Se divierte jugando con nuestros proyectos, poniendo piedras, abriendo cauces bifurcados. A veces nos deja fluir por las líneas que trazamos y allí autoafirmamos nuestra fuerza de voluntad y capacidad de previsión. Cuando nos sorprende, la llamamos "casualidad".
Pero no nos engañemos, la vida es inasible en sus variables, ni siquiera nosotros podemos prever cómo seremos y actuaremos en el siguiente instante.

A mí me gusta ser Pandora.

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