viernes, 13 de mayo de 2011

Y se me acabaron los perdones - Nanim Rekacz


Allí donde hubo dolor, quedó la costra.
Dibujo sobre ella
una trama sutil de transparencias.

Volvés a pegarme
y ya no duele. Tus palabras puñales
me atraviesan sin herirme.

Ni siquiera te tengo lástima.

4 comentarios:

José A. García dijo...

No existe, ergo, no se le puede tener lástima. Ni lastima.

Muy buena poesía.

Saludos

J.

Nanim dijo...

Gracias. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Muy buena y muy buen título. Felicitaciones.

Nanim dijo...

Ojalá nunca hubiera sentido esto ni hubiera tenido que escribirlo.
Gracias, Anónimo.