martes, 12 de abril de 2011

El elefante blanco de Oliphant Blanc - Walter Hernan García & Nanim Rekacz

"así se llamaba y no por casualidad..." Y después de escribir esto, blanco. Total y absoluto blanco. Debí haberlo adivinado, este era el resultado de la broma autoinflingida. "No pienses en un elefante blanco, no pienses en un...", y aquí estoy con un gran elefante descolorido. ¡Claro que no es real! ¡No puede serlo! El hecho que tenga la forma de un paquidermo acromático "solo es un truco de su mente enferma", ¿¡mi mente enferma!?. Esto de escribir tanto en primera y tercera persona me está afectando, ya lo dijo su/TU/mi terapeuta (y aquí está la segunda persona también, maldita sea, la puta madre, ¡Que carajo me importa ahora el castellano neutro!), "tu/su (concéntrate no lo estas escribiendo, te lo estas recordando, tacha lo que sea irrelevante) trastorno puede agravarse con ciertas costumbres". "No pienses en..." No, mierda, no voy a caer de nuevo. Volvamos a contar letras, se que es malo pero quizás ahuyente a esta pesadilla. obsesivo Trastorno compulsivo, 8 9 10, se que no se llama así pero no puedo evitar ordenarlo, 8 9 10, si ahora está mejor. Mayúsculas después del punto, aunque estén en otro orden. Ya sabemos lo que nos pasa cuando no jugamos limpio Ya se lo que me pasa cuando no juego limpio, todo es un caos, todo es un caos, todo es un caos, todo es un caos. Listo, exorcizamos el cuarto pronombre. Ahora a seguir la historia: El elefante blanco desde un principio tuvo un significado, el bloqueo, la nada, el vacuo papel impoluto, el infierno tan temido, la mortal agonía de todo escritor. Y si, soy un estúpido, todo el juego se basaba en la profecía autocumplida "No pienses en un elefante..." y justo venís a elegir como seudónimo Oliphant Blanc. Así que aquí/acá ¿estamos? (el viejo y taimado cuarto pronombre esquizoide siempre vuelve) en el medio de la nada, con un puto y gigante mamífero desteñido. En el limbo literario, pero esta vez es mas grave, esta vez es real. O se ve real aunque no se vea nada mas que blanco y lo que estoy escribiendo sobre el¿proboscidio? (tranquilo, cuando volvamos a la normalidad revisamos si está bien el termino, borramos las tachaduras y corregimos todo. Por ahora a relajarse sin pensar en la forma, puntuación, ni ortografía. Es lo mejor que podemos hacer con este lápiz y este "sinónimo de elefante" como papel ). A pensar: El problema no está en el seudónimo nombre, es evidente, ya hemos (no importa ya en que persona hablamos, pensemos:"Dos cabezas...") escrito con ese sinónimo de seudónimo que no sea nombre que ya usamos, ya me acordé, tachar alias y nunca paso esto. No, es evidente que el problema está en otro lado. Generalmente, cuando me quedo en blanco, lo sufren mis personajes. Ellos son los que quedan atascados en un universo de ausencia creativa, sin escenario, sin futuro . ¿Pero porque estoy yo aquí si no soy un personaje?. Así que la razón de este predicamento (¿ razón de este predicamento? ¡Horrible!, después lo cambiamos) no puede estar en como pensamos firmarlo. Si así fuera el maricón ese de Oliphant Blanc o como carajo se llame, sería el escritor/personaje garabateando en este¿descendiente de mamut? (¿cuantos sinónimos puede haber en google de elefante?¡Ay!, sin en esta nada hubiera internet tan siquiera) y no es el caso. No, ahora me estoy dando cuenta: Este cuento es mio y solo mio, el problema se planteo antes de comenzar. El personaje. Durante un instante pensamos que seria divertido llamarlo así y ese fue el problema.Somos literales amen de literarios y si pensamos escribir que a tal tipo le pasa cual cosa, entonces le pasa y punto. Oliphant Blanc escribe sobre esto, no es un personaje y esa es la única forma de escapar de aquí. Disfrazado de Oliphant y que quede el personaje aqui aunque nos duela, ya arreglaremos el tema de la identidad luego . Así que empezamos de nuevo:
"Walter García, así se llamaba y no por casualidad..."...

Escrito por Oliphant Blanc


(No, no puede ser, ahí viene de nuevo con el lápiz de punta, a garabatearme elucubraciones. Ahora dice que es Oliphant Blanc y que escribe un cuento sobre un tal García y no es todo, lo peor es que me confunde con un papel y mi espléndida epidermis queda llena de signos y tachaduras. Si al menos usara una goma de borrar y quitara lo que sobra, o escribiera algo interesante y no desvaríos. Debería hacerle caso al psiquiatra y descifrar si es un escritor o un personaje. Yo no soy su cuaderno, soy un elefante blanco de pies a cabeza incluyendo colmillos. ¿Será contagioso?)

", así se llamaba y no por casualidad..." no, no puede ser, otra vez no, escribo la primera frase y todo desaparece, se absorbe chupado por una enorme, redonda y paquidérmica superficie inmaculada. Chupado no, aspirado, deglutido, serían términos más poéticos, menos vulgares. De todos modos no estoy escribiendo de elefantes. "No pienses en un elefante blanco, no pienses en un...", y aquí estás/estoy/está con esta bestia pop. ¿Quién? ¿Yo? ¿Walter? ¿Oliphant? Claro que no es real, ya me dijo el psiquiatra que no es real. Se lo dijo a él. Ahí va de nuevo, invento un personaje, le pongo un nombre apropiado y cuando escribo en primera persona mi otro yo me cuestiona y me critica. Me hace creer que estoy enfermo. Se apropia, claro. ¡Estúpido! ¿Quién? ¿Yo estúpido? No, no soy estúpido, pero puedo crear un personaje estúpido, si fuera estúpido no podría crear un personaje inteligente. Mi personaje no puede ser más inteligente que yo ¿o sí? Me está afectando escribir en primera y tercera persona alternativamente, mente, mente, mente… ya lo dijosu/tu/mi terapeuta ;maldita sea, la puta madre, "tu/su (concéntrate no lo estas escribiendo, te lo estas recordando, tacha lo que sea irrelevante) trastorno puede agravarse con ciertas costumbres"No pienses en..." No, mierda, no voy a caer de nuevo. No va a caer de nuevo, el escritor no va a caer en la trampa del personaje. Ni va a creer en elefantes blancos. Uno, dos, tres, corderos, palomas, cuatro, cinco seis, números, personajes, psiquiatras, siete, ocho, nueve, palabras, sinónimos, personas… Releamos lo que escribí, lo que dijo, tengo que esforzarme para no ser obsesivo, quién se cree ese psiquiatra para diagnosticarme un obsesivo trastorno compulsivo, no, claro, el del trastorno es el personaje yo me hice pasar por mi personaje cuando fui a la sesión para aprender a describirlo. Y me sentí identificado.

“No pienses en un elefante blanco…” Es un pensamiento autorreferencial, existencial, eso es lo que es, ¿cómo no pensar en un elefante blanco cuando uno es un elefante blanco? Claro, yo soy Oliphant Blanc y este es mi relato autobiográfico. Yo no escribo sobre un elefante, aunque escribo sobre un elefante, el elefante piensa que escribo sobre un elefante, pero yo escribo sobre mí, pero no sobre mí.(Tranquilo, cuando volvamos a la normalidad revisamos si está bien expresado, borramos las tachaduras y corregimos las conjugaciones verbales y las personas. Por ahora a relajarse sin pensar en la forma, puntuación, ni ortografía. Es lo mejor que podemos hacer con este lápiz y este "sinónimo de elefante" como papel ). ¿Dónde está la cuestión? No está en el nombre seudónimo, no importa en que persona hablamos sino de qué persona hablamos, pensemos, sino en la superposiciones de significados, significantes, nombres y referencias cruzadas el problema está afuera, en el otro, en el que lee y no entiende. Como si fueran personajes ¿estúpidos?, estúpidos ya lo usé, digamos necios que confunden la primera persona del singular con el protagonista y creen ingenuamente que el escritor es idéntico al personaje y viceversa. Imbeciles, este cuento no es sobre mí, aunque es sobre mí que está escrito, y si no me creen les clavo los colmillos y que se dejen de escribir mamarrachos sobre mi piel. Y si Oliphant Blanc cree que se podrá escapar de mi ira haciéndose pasar por ese Walter, está equivocado, y si cree que haciéndose pasar por un loco que cree estar escribiendo sobre un elefante blanco y no está escribiendo sobre un elefante blanco, está equivocadísimodesvariando porque sí existo. Así que empecemos de nuevo, que son las casualidades las que no existen.

"Elefante blanco, así se llamaba y las casualidades no existen..."

Vuelvo a empezar.


Ultimas anotaciones del diario de Nanim Rekacz
15 de setiembre
Hoy vino a la consulta un paquidermo albino. Me fue derivado por el zoológico debido a sus inexplicables trastornos de conducta.
Se evidencian rasgos de actitudes humanoides.
Lo cito para nueva sesión.

21 de setiembre
Han traído a nueva consulta al paquidermo albino. Está todo escrito.
Me dice que no fue él, que fue el escritor el que estuvo garabateando sobre su epidermis.
Le pregunto su nombre, dice llamarse Walter García.

30 de setiembre
He concurrido al zoológico para ver al elefante blanco en su hábitat.
Me saludó, pero negó ser Walter García, dice que él siempre fue Oliphant Blanc. Que Walter García es un impostor.
Diagnóstico presuntivo: personalidad múltiple.

4 de octubre
Vuelvo al zoológico, Oliphant Blanc se ha acercado y me ha saludado con sus colmillos. Pregunté por Walter García , mencionó que es sólo un personaje de su novela.
Le consulté acerca de los extraños textos y tachaduras sobre el lomo. No quiso responderme.

10 de octubre
Me han traído de urgencia desde el zoológico al paquidermo albino.
Intento mantener una conversación razonable con Oliphant Blanc o en su defecto con Walter García.
Pero ambos fingen no verme ni escucharme.

15 de octubre
He concurrido al zoológico. No encontré ningún paquidermo albino. Finjo no sorprenderme.

-COMPLETE LA LINEA DE PUNTOS/TACHE LO QUE NO CORRESPONDA-
Desgrabación de cinta correspondiente al paciente 6789 del Dr. L. Fante
"El paciente admitido bajo el nombre de........... que en ocasiones dice llamarse ...........y en otras..........., hoy causalmente/casualmente hemos llegado a la conclusión/premisa que su verdadero/a nombre/identidad es................"

Ficción experimental de Walter García & Nanim Rekacz & Oliphant Blanc &...

No hay comentarios: