martes, 15 de marzo de 2011

Fukushima arde y el viento sopla hacia el sur - Nanim Rekacz


Ellos son cincuenta
y cuentan.
Cargan con la conciencia del planeta.
La radiación ha superado diez mil veces
los límites permitidos.
Se han ido todos más lejos,
ellos
no fueron evacuados
y permanecen en la central nuclear de Fukushima
intentando enfriar las piletas de los reactores
con agua de mar.

El agua hierve, dicen.
La radiación ya ha llegado a Tokio hoy a 22 CPM.

Supongo que apenas duermen,
que ni siquiera comen.
Luchan contra la devastación.

Los llaman héroes.
No sé sus nombres, no conozco sus rostros
apenas protegidos tras sus máscaras blancas.

Las noticias son contradictorias:
algunas hablan de un desastre mayor que Chernobyl
y otras minimizan las consecuencias
de las fugas.

Yo no puedo imaginarme lo que ellos
están pensando ahora.



Link agregado 03/04/2011

3 comentarios:

Fernández dijo...

Qué triste, qué duro, qué insoportable verdad.

Jago dijo...

me gusto mucho el escrito.

es muy triste lo que esta pasando en Japon, muy...

Nanim dijo...

Triste, es cierto.
Los fenómenos de la naturaleza son ajenos a nuestra voluntad. Pero lo que sí está en nuestras manos, y se nos escapa, es peligroso y es nuestra responsabilidad.
Gracias a ambos por pasar, leer y comentar.