miércoles, 23 de febrero de 2011

Mundos interiores – Nanim Rekacz

—¡Qué lindo globo! —exclamé.
Sólo pretendía ser amable con el niño que se sentó a mi lado en el banco de la plaza, junto a una mujer, que supuse su madre.
—No es un globo —dijo muy serio.
—¿No? ¿Qué es?
—Un planeta de sueños. Los planetas de sueños están habitados del lado de adentro.
—¡Ah! ¡qué interesante! –respondí—, ¿cómo sabés?
Me miró con pena.
—Todos los niños lo saben. Pero cuando se vuelven adultos, lo olvidan. Eso me contó mi mamá —dijo, sonriendo a la mujer.
—Qué lástima, yo no lo recordaba. Y, ¿cómo se entra al planeta de los sueños?
—Dormido. Cuando despertás, se pincha el globo y los sueños desaparecen.
—¿Y de quién son los sueños de ese globo? Vos estás despierto, tu mamá también.
—De mi hermanito —se puso derecho, con orgullo—; está en la panza de mamá y yo cuido sus sueños. Hasta que nazca.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

este texto me puede de todas formas y me puede para siempre No tenés idea de la felicidad que me has provocado Gracias (maritza)

Anónimo dijo...

Buenísimo! muy bello

Silvia

Nanim dijo...

No tengo idea, Maritza... Pero se te ha hecho feliz, me hace feliz.
Gracias Silvia.
Un abrazo a ambas.

Anónimo dijo...

Muy bueno, genial.

Anónimo dijo...

Convinacion perfecta de razon con creacion; hermoso.
Como estan tus ojos?

Nanim dijo...

Lástima no saber quiénes son los anónimos...