jueves, 11 de marzo de 2010

Otra docena de bocados - Nanim Rekacz


A lo dicho, pecho
Acostumbrado a editar lo escrito antes de publicarlo, pretendió el político eliminar las palabras pronunciadas.
–Olviden mis palabras –rogó al público.
Fue inútil.

Era un careta
Cuando se sacó la máscara, abajo no tenía cara.
–¡Descarado!

Culinaria
Los crédulos son el alimento preferido de los dioses.

Acentuada diferencia

–Amen.
–Amén.

Geniecillo travieso
Pedí al genio de los deseos poder seguirte a todos lados para vigilar qué hacías cuando te ibas de mi presencia. Nunca pensé que me convertiría en una mosca.

Desnudos e inmóviles
Para visitar ese museo había que quitarse la ropa y posar como estatuas. Aquellos que se contracturaban pasaban a formar parte de la exposición.

Amor post mortem
—Se muere de desamor, no de amor —dijiste, mientras te apuntabas el caño del revólver en la sien.
Al amar a tu cadáver me volví dolorosamente eterno.

Civilizadamente
En nuestras guerras acordamos el número de muertos correspondiente a cada bando y lo respetamos estrictamente para evitar una contienda desmadrada. Saber con seguridad que uno va a morir es mejor que ignorar si se va a regresar vivo.

Causal ilegible
Escribía un diario para no olvidar los detalles de cada jornada. Aunque jamás los releía, el conservarlos brindaba seguridad a su existencia y a su memoria. Dicen algunos que fue el incendio lo que le provocó Alzheimer.

Náufrago
Había aprendido todos los idiomas menos el del silencio. Por eso, en aquella isla desierta, no pude comunicarme conmigo.

Dicen que estoy loco
Navego en las olas de las dunas, la arena me salpica. Hay islotes de agua mansa donde abrevo y descanso.

No tengo más palabras
...

3 comentarios:

MARIA FABIANA CALDERARI dijo...

Nanim: "Dicen que estoy loco" ,sensacional.
Saludos.

No Comments dijo...

Buena ración de bocados.

Un saludo indio

GAB dijo...

Me encanto Naufrago.
Salud!!