miércoles, 30 de septiembre de 2009

El final de un principio - Nanim Rekacz


El final de un principio – Nanim Rekacz
Arquímides insistía en constatar la veracidad de su Principio invitando a la piscina a cuanta bella dama se cruzara. Mariana Nanni pidió bañarse en champán, Cleopatra exigió leche y unas cortesanas medievales insistieron en orinar en el agua. A todas conformaba y complacía. Cuando se lo propuso a Erzsebet Bathory, no se le ocurrió que sería la última prueba.

4 comentarios:

Víctor dijo...

Seguro que la princesa sangrienta le propuso a su vez realizar el experimento con sangre, en lugar de con agua. Y por eso Arquímedes salió a la calle gritando eureka.

Un saludo.

Esteban Dublín dijo...

Una vez llegara Bathory, la prueba no podría ser la misma. Un cuento espléndido, Nanim. Felicidades.

Salemo dijo...

Los riesgos de andar invitando a bañarse sin distinciones por querer abarcar más de lo que la razón y el aguante corporal aconseja.
Para mí, Arquímides ya estaba grande para esos trotes.

Nanim dijo...

Víctor: tal vez eureka quería decir socorro y nunca supimos interpretarlo.
Esteban: así es, no habría más pruebas posibles. Gracias.
Salemo: más bien fue cuestión de no haber de no haber indagado previamente las cualidades distintivas de las féminas, craso error... fatal...