martes, 2 de junio de 2009

Fin de la especie



Su corazón era como una pila. La primera vez que amó, desbordaba energía. A medida que lo usaba y debía recargarlo, la calidad de la energía disminuía y su duración se reducía. Al final, apenas le alcanzó para encender el deseo de amar otra vez.
Por eso los androides se enfrían con el tiempo y se apagan y es la razón de su paulatina e irremediable extinción.

Foto: estatuas de Buenos Aires, por Nanim Rekacz

3 comentarios:

toupeiro dijo...

Eso pasa por no utilizar pilas recargables.


Muchas gracias por comentar en mi blog.

Nanim dijo...

Justamente, usa pilas recargables y éstas -la experiencia me lo demuestra- tienen ese tipo de vida útil.

Beto dijo...

No lo había visto así hasta que leí tu reflexión.
Ahora sé porqué mi corazón ha ido perdiendo energía con cada amor.