jueves, 4 de junio de 2009

Fellatio

Mordía limones y pronunciaba ácidas palabras.
Luego,
masticando vidrio, mi discurso se volvió transparente.
Hoy,
lleno de vino mi boca para embriagarlo con mis besos.
Mañana introduciré una antorcha encendida en mi garganta.

1 comentario:

ALEX B. dijo...

que luminará mis ardientes palabras...
pasaba por aquí
saludos