miércoles, 30 de abril de 2008

Una hora y cuarenta y cinco minutos

Ya estoy sentado en el colectivo. Son las veintidós y me espera un largo viaje hasta llegar a mi destino. Lo conozco tan bien como al cuerpo de mi novia, salvo que ella no tiene rectas, sólo grandes y profundas concavidades y convexidades por las que fluyo como agua de río turbulento. Sonrío. Me acuna el run run del motor. Al otro lado del pasillo un hombre ronca. Inspira haciendo mucho ruido por la nariz, expira con un mínimo silbido. Calla. Y comienza de nuevo.

Sin embargo, me duermo.

Ella me tiene atrapado entre sus piernas desnudas y sus besos arremolinados. Entonces me lo confiesa: es una espía. Y la buscan unos asesinos a sueldo de un país peligroso para mi nación. Debemos huir. Somos perseguidos por las calles en veloces vehículos, helicópteros. Los disparos se estrellan a nuestro alrededor. Volcamos. Hemos sido secuestrados. Estamos en un lugar desconocido, rodeados de personas que no sé quienes son, que hablan en idiomas que no entiendo. Golpes sobre mí, sobre ella, muchos gritos. Sangre y dolor. No puedo hablar de lo que no sé. Pasión y muerte. Fin. Me estremezco en un espasmo. Pasan frente a mí nombres, palabras, palabras en rápida sucesión apenas inteligible.

En ese estado peregrino entre partida y arribo, el tiempo y la distancia pierden sentido. El ser es un siendo. Tengo la sensación horrible -por un instante- de hundirme. Estiro los brazos a mi alrededor: en la penumbra total no hallo nada.

Floto.

A ciegas.

En silencio.

Soy una conciencia en el vacío y luego, todas las dimensiones se comprimen en un punto y éste, se esfuma.

La película ha terminado y la pantalla del televisor ya no contiene mi imagen, mi sustancia, mi ser. Alcanzo a preguntarme -antes de desaparecer- si la próxima vez mi existencia será idéntica a las miles de veces que ha sido idéntica: viajar en colectivo, carne desnuda, besos, persecución, disparos, golpes, sangre, dolor, pasión, muerte, fin, palabras pasando velozmente y luego, nada. ¿Esto es la vida? ¿Siempre las mismas escenas que no puedo cambiar?



http://www.novacolombia.info/nota.asp?n=2008_4_29&id=44329&id_tiponota=6
http://brevesnotanbreves.blogspot.com/2009/01/una-hora-y-cuarenta-y-cinco-minutos.html

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