lunes, 24 de septiembre de 2007

El cuento del tío


La última foto que Marta sacó con la cámara, aunque la puso en automático, salió movida, de una.
Pero ojo, no es que salió así porque el tronco sobre el que había apoyado la cámara se hubiera caído, sino porque ella se tropezó al correr hacia donde el muchacho permanecía de pie con cara de nada y él rápidamente se agachó para ayudarla así que ni ahí de acomodarse ambos en el recuadrito previsto. Cuando hizo clic estaban los dos en el pasto. Para colmo justo el rollo comenzó a enroscarse, o sea... no había más chances de sacar otra.
La tonta perdió la oportunidad de tener una buena foto con el chico ese que había conocido en las vacaciones. No podría mostrarle a nadie el “bomboncito con dulce de leche”, como Marta le dice.
Bueno, sigo. Ahí estaban los dos, en el suelo, ella llorando porque al caer su rodilla había chocado contra una piedra y había sentido como electricidad y casi se desmaya, ¿viste que pasa eso cuando te golpeás la rodilla o el codo o el huesito del tobillo? Y él consolándola, pobre pibe, no sé si estaría más preocupado por si ella se había lastimado o por si tendría que cargarla cuesta abajo.
El tema es que ella se quedó ahí tirada lloriqueando, las florcitas haciendo un marco precioso para la escena, el cielo azul, el calor de la tarde, las montañas nevadas a lo lejos, el Nahuel Huapi como un espejo, y el chico ese cerca, muy cerca... Preguntó ¿dónde te duele? Y ella señaló haciendo pucheritos, él se puso a hacerle masajitos y ella entornó los ojos... Eso me contó. Manito va, manito viene, las caricias fueron subiendo por la pierna, lás lágrimas se convirtieron en suspiros y ahí nomás donde estaban una cosa llevó a la otra. No es cuestión de dar tantos detalles porque es obvio. Como dice mi vieja, pasó lo que tenía que pasar
¿Qué qué salió en la foto? A eso iba, resulta que después de hacer una siesta en el prado se fueron caminando por el caminito y se olvidaron la cámara en el tronco. Por eso mi hermana Marta me dijo que te dijera que no te la puede devolver, que gracias igual, que te promete que te va a comprar otra pero que le des tiempo, porque tiene que juntar plata, ¿viste? Ahora con eso del embarazo, y como futura madre soltera, está medio complicada.

Publicado ayer en "El cuento nocturno del domingo":
http://www.novacolombia.info/nota.asp?n=2007_9_24&id=39986&id_tiponota=10
Foto: Por Nanim de un cuadro de Nanim

No hay comentarios: