martes, 31 de julio de 2007

Twitter

Twitter es un hacha.

Podría decir que es un auto, un sacacorchos, o un lápiz negro o una crema, pero me gusta eso del hacha.

Explico para no dejar librado a la imaginación del lector mi pensamiento, aunque es libre de repensarlo.

¿Qué es un hacha? Una herramienta.

¿Y para qué sirve? Para tenerla brillante colgada en la pared de adorno, para olvidarla en el galpón y que se llene de telarañas, para cortar leña y calentarnos el cuerpo y el alma o hacer un asado con amigos, para rebanar cabezas en un acceso de asesinitis. Sirve para mostrarla y mostrarse con el hacha, sirve para esconderse y defenderse y para organizar reuniones de hacheros. Para limarse las uñas, para mirar el propio rostro en el brillo del metal. Para buscar quien tiene un hacha como la de uno.

Tener un hacha no nos hace amigos ni hermanos ni iguales.

Como no nos hace amigos ni hermanos ni iguales y ni siquiera afines ser argentinos y tener un hacha.

Se debate míticamente, porque los humanos somos así: ¿quién se hizo con la primera hacha? ¿cuál hacha es útil y cuál superflua? ¿existe un salierismo hachero? ¿hachaspam? ¿quién tiene el hacha más grande, más activa, más interesante? ¿es válido bloquear a un hachero cuyo uso del hacha nos rasga las vestiduras o nos corta el rostro?

El hacha es una herramienta, cuyo uso predeterminado evidentemente no es buscar pareja. Se asemeja a un reality show que nos permite editar qué hacheros seguir y qué hacheros pueden seguirnos (following-followers). Y acudir al publictimelinehacher.

Todos somos hamelines y roedores en forma alternada y alternativa. Electiva.

Algunos hacheros nos llevan a sus reductos creativos (blogs) o nos guían por caminos (links) y otros nos llevan al vacío, hay insulsos con hachas de plástico basura, y constructores de columnas que sumados unos a otros, erigen edificaciones virtuareales. Hacheros comunicativos y voyerhacheros. Solidarios y egoístas y ególatras y trabajadores y desocupados, inteligentes e idiotas. Con y sin profesión, poco profesionales o masters. Etcétera.

Muchos dicen “de esta hacha no habré de hachar”... Y proponen la quema de hacheros en la santa inquisición según sus personalísimos criterios supuestamente universalmente válidos.

Conclusión: tener un hacha en la mano no hace al hachero, el hachero hace al hacha.

www.twitter.com/nanim

Foto: por Nanim Rekacz, Congreso con Aguila, 2005.

6 comentarios:

Ma®ía Pastora dijo...

¡Notable!

Federico Picone dijo...

@nanim: Create otra cuenta de twitter o usá Firefox, sino es como si hablaras sola y si te respondo no me lees xD

Victor P. dijo...

hola Namín. rarísimo que tengas una percepción así de twitter. Tu audiencia en twitter tu misma te la creas. Tu misma es por eso que soy muy cauto cuando agrego contactos que puedo intuir que me van a agregar valor en los intereses que tengo. Eso que es? Comunidad. El valor me lo dará una comunidad o una audiencia que se enriquecerá continuamente. Si quieres mejor lee el post que le hice a dotpod. Te vas a dar cuenta que poco a poco vas a afinar (agregar/remover) tus contactos y vas a encontar el valor.

Si no imagínate alguien que postee que está mirando una película rarísima y fetichista de Tarantino por determinado canal de TV, tal vez a ti ni te interese pero a un persona que es adicta a las producciones de tarantino te puedo asegurar que eso es oro.
Un saludo

Pablo Bongiovanni dijo...

Hola Nanim, me gustó la analogía. En mi caso me guió hasta este reducto creativo. Saludos! desde Santa Fe

Nanim dijo...

Mozilla Firefox era el responsable de bloquear la opción "follow", tema solucionado transitoriamente concurriendo a un cyber. Gracias a los que me ayudaron.

Marina de Quilmes dijo...

Hice una analogía con otra herramienta. Gracias a Twitter -un tuitero me la pasó- descubrí la tuya. Gracias Twitter y su versión de la "Canción de los Parecidos", jajajajaj