viernes, 20 de julio de 2007

Hoy hablaba con un amigo y él me decía que el 20 de julio es el día del empresario gastronómico. No, corregí, diría que no sólo de los gastronómicos... Desde Todos por dos pesos (donde no hay nada que salga dos pesos) a florerías, chocolaterías, cervecerías, regalerías de toda clase y forma y para los de más recursos económicos, no tengo idea, no soy del medio, quizás hasta anillos de oro se regalan...

Entonces le pregunté si alguien se acordaría de por qué se celebra hoy el día del amigo. Por supuesto, me dice, supuestamente por la llegada del hombre a la luna, aunque no sé qué pueda tener que ver eso con la amistad. Exacto, contesté, somos tan buenos amigos de la luna que fuimos un par de veces a visitarla, nos tomamos unas fotos, le afanamos unas piedras, le ensuciamos la casa y la dejamos por otros planetas más lejanos y bonitos y teóricamente más interesantes y rentables.

Mi amigo agregó: capaz que pensarían que los selenitas serían nuestros amigos. Claro, respondí, nuestros amigos invisibles... ¿Vendrá de ahí esa costumbre tonta de hacer los regalitos del amigo invisible? Aunque más de una vez en esos juegos nos toca justo la compañerita más odiosa o el tipo más insoportable. Cuántas veces gastamos unos cuantos billetes para un libro a alguien que no dijo ni gracias (ni lo leyó) y nos tocó en cambio un estúpido muñequito inservible juntatierra...

Esos selenitas más que invisibles resultaron inexistentes, acotó. Y me confesó que recibió un montón de mails con tarjetas del Día del amigo de personas que cuando las saluda por msn le preguntan: ¿y vos quién sos??

Es así, che. Le iba a contestar con un chiste obvio, con un ¿vos quién sos? Pero preferí proponerle escribir un cuentito y menciona la coautoría ideológica.

Ya que estoy, me voy a fijar en el placard del baño a ver si algún amigo ignoto me dejó escondido un sobre con algún obsequio, aunque sea unos papelitos rectangulares envueltos en nylon...

Basado en una conversación por messenger con mi amigo Adolfo Legui
Foto: por Nanim Rekacz, Atardecer con luna, Carmen de Patagones, B.A. 31 de diciembre de 2006.

1 comentario:

VIvian dijo...

che,a mí me gustaba jugar al amigo invisible en la escuela!! pero que bajón el que no recibía nada, se terminaba la magia ahi... te das cuenta que todo, hasta ese juego es una preparación para lo que vendrá en nuestras sinuosas y entretenidas vidas??