domingo, 24 de junio de 2007

El teléfono: un excelente medio de incomunicación intersexual

El género femenino y el masculino no piensa ni actúa igual, pero las mujeres concretas tenemos la tendencia a olvidarlo ante un hombre específico. Entonces, procedemos como si ese señor fuera un semejante y no un distinto y nos equivocamos mal, mal, mal…

A nosotras nos gusta estar seguras de que alguien nos quiere. Eso nos da confianza y vamos para adelante. A los hombres no, definitivamente. El más pequeño gesto de interés que tengamos hacia ese señor que nos ha parecido tan amable e interesante y… ¡démoslo por perdido!

Vayamos a un ejemplo. Te presentan a una persona (bueno, un hombre también es una persona), conversan, se envían miradas feromónicas, expresan con frases inocentes posibilidades de reencuentro en otras circunstancias, intercambian teléfonos… se despiden con un hasta pronto apenas unos grados menos que efusivo. Pasa un día… pasa una semana… y te preguntás por qué no llama. Y ahí está el riesgo de decirte a vos misma que quizás no se atreve a escuchar un no de tu parte y por eso no se anima. ¡Y lo llamás! Sí está bien, a veces resulta y el dice sí y se ven de nuevo. Pero… ya estableciste una pauta de conducta que a la larga te hunde: él nunca volverá a llamarte porque sabe que vos lo harás y vos una y otra vez vas a esperar que esta vez él tome la iniciativa y no será así. Además, le estás regalando la posibilidad de no tener que pensar una propuesta interesante que hacerte, y la opción de aceptarte o rechazarte. o que ni te atiendan.la cocina Pero, ¿y si te dice no? ¿Qué hacés? Volver el tiempo atrás sólo es posible en Viaje a las Estrellas, decir perdón número equivocado una estupidez evidente y autoflagelarse, un tanto insalubre.

Ellos, querida amiga, sólo llaman a la persona que les interesa, y saben que les puede aguardar un sí o un no y están preparados psicológicamente para un no. Es más, están capacitados para muchos no porque para ellos un no es tal vez. Nosotras no fuimos educadas para el más mínimo rechazo, nos puede llevar a terapia de por vida.

Ellos se arriesgan si les atrae alguien. Les gusta la conquista: aún en el siglo XXI, son machos. Tener el control de la situación es culturalmente de hombres; decidir dónde, cuándo y cómo les da la superioridad que necesitan. Esos son sus combustibles. Pero si vos llamás… perdiste. Se sienten perseguidos, dominados y aspiran de inmediato a ser más inaccesibles que el Himalaya. Preparate para próximos “estoy en reunión, después te llamo” (y tu teléfono sonará pero será la vecina para avisarte que sale humo de tu cocina). O el consagrado “no se escucha bien” o que ni te atiendan (efecto secundario del detector de llamadas). No les das seguridad diciéndoles que estás pensando en ellos 24 horas al día, eso les da pánico escénico. No les brindás tranquilidad manifestándoles que querés verlos, eso les provoca invisibilidad crónica. No los hace enamorarse que te enamores. Eso los hace escurridizos como jabón mojado.

Ya no peques de ignorante: la próxima vez que estés tentada de discar su numerito… andá a hacer flexiones al parque o limpiá todos los vidrios de la casa. Hasta es preferible que te comas un chocolate con maní Desconectá el teléfono y sacale la batería al celular. es quedo.idad o rechazarte.dadsar una propuesta interesante que hacerte, y la posibilidadRompé en trillones de pedacitos el papelito donde lo escribiste, borralo de la memoria del microchip, tomate un Olvidadex.

Mejor aún… ¿sabés qué? ¡Nunca, nunca, nunca le pidas a un hombre el teléfono!!!

Foto: Leslie Rosales por Nanim Rekacz, Villa La Angostura, noviembre 2006.
http://www.agencianova.com/nota.asp?n=2006_8_17&id=33190

5 comentarios:

graxie dijo...

Muy bueno el comentario.

Coincido totalmente.

Los guionistas de "Sex and the city" sacaron en el 2006 un libro que batió records para las lectoras femeninas : " si no llama, es que no le interesas"

No hay que pisar el palito, muy bueno los consejos.

Y al mismo tiempo ser conscientes de nuestro poder: nosotras elegimos.

Otros consejos : dar el Nro de cel. a tantos cuantos nos resulten interesantes, luego aplicar filtro y mas filtro hasta quedarse con el que vibren las maripositas.

Decirles "NO!" hasta el hartazgo!!!!

Que se la banquen, se recuperan muy rápido y salen de cacería.

saludos...

Graxie

jorge dijo...

Buen post, conclusiones al por mayor, todos en la misma bolsa, por eso es bueno que haya otras culturas en donde estas cosas no suceden de este modo. Además si el sujeto llama, nada asegura que esté interesado, tal vez demasiado aburrido. Tanta generalización puede terminar siendo un recetario ineficaz. He conocido gente que se ha casado por un llamado de "ella". Si todos los hombres somos iguales, no pueden quejarse de comentarios similares y generalizantes que se escuchan decir a los hombres de las mujeres. #

Anónimo dijo...

Me he reído mucho!!! Me ha llegado un poco tarde el consejo pero ya, por suerte he conocido a un hombre al que le encanta que lo ame.
Claro que... por suerte! :)
besin Yudenia.

Jorge Lombardi dijo...

...bueno, un hombre también es una persona....

bien, lo que queda en claro es que hay dos naturalezas diferentes entre hombres y mujeres. Por soltar algo: al empezar una relación, la mujer se arriesga, se entrega; el hombre entra a "ver que pasa". La mujer se compromete, el hombre especula. En el desarrollo de la relación la mujer "que entrega" con su sola actitud "exige" . pero los ritmos son diferentes, una pareja alcanza equilibrio cuando la mujer lo acepta humano sin sobredimensionarlo y el hombre en su ritmo lento se va comprometiendo.La mujer "da todo" y el hombre "se reserva un cachito de espacio". por tanto la mujer reclama compromiso y el hombre su "aire". punto de vista masculino.

Anónimo dijo...

Me gusta tu reflexión y tus conclusiones. Estoy de acuerdo con vos. Digan lo que digan los hombres, ellos se sienten menoscabados si no van al frente pero no son honestos y te dicen lo contrario: se dicen superados pero no, ni ahí. Aún sabiendo que no son ellos los que "levantan", quieren convencerse de que sí jajajaja.

Es feo generalizar pero yo hablo en lo que me ha tocado vivir: el hombre no se compromete, no se da todo y lo peor es cuando más años le pasan, más mañoso se pone y no se juega.

He pagado el precio de ir al frente en muchas oportunidades, eso lo tengo re claro. Pero ahora soy más cautelosa.

Me gusta tu humor y la ironía sobre el tema. Me gusta tu forma de desdramatizar la eterna discusión sobre las relaciones mujer-hombre, hombre-mujer.

Gracias por hacerme reflexionar dibujándome una sonrisa enorme.
Angie