jueves, 24 de mayo de 2018

OTRA VEZ SOPA QUE NO ES SOPA


Anoche fue de música,
estridente y previsible, la misma de otras tantas veces,
sacudiendo el aire con sus retumbes,
perforandome los tímpanos los tonos agudos.
Empezó temprano, apenas había conciliado el sueño
cuando me despertaron los acordes
y me sobrevino la taquicardia,
la impotencia,
el cansancio por la reiteración
de la falta de consideración,
la ausencia de respeto.
Pero es su casa, me dije.
Es su casa y yo, aunque esposa, intrusa.
No puedo evitar sentir que es una forma de expulsarme
como lo es poner a diario las noticias
a todo volumen, incluso, con parlantes.
Es difícil poder descansar, madrugar, pensar, leer, escribir y concentrarse
bajo estas circunstancias.
Aunque sepa que escriben los presos en sus cárceles,
los vagabundos en sus taperas,
los pobres de toda pobreza, en la arena,
los privados de todo, en la mente.
Aunque sepa, no me sirve, porque mi mudanza a este espacio
tenía el objetivo expreso de construir un refugio
donde poder crear mis textos.
Entonces me dan ganas de irme, de patear el tablero
y reclamar resarcimiento por tanta angustia,
por el desarraigo,
por las expectativas traicionadas,
por la falta de empatía
y el desprecio.
Y vuelvo y me digo, no, es su vida, sus costumbres, su casa.
Soy yo el injerto que no prende,
la flor que no se abre,
la raíz que se seca.
Después de dos pastillas el sueño me aisla,
aunque durante la larga noche varias veces
se interrumpe el descanso
con puertas que se abren y se cierran de golpe, luces encendidas,
volúmenes acrecentados como gritos,
muebles movedizos,
aplausos enfervorizados,
logro no caer en un ataque de pánico, ni en llanto,
consigo no levantarme y armar la valija e irme
a algún hotel.
Temprano, bien temprano, antes que el sol asome, me levanto.
Cuando voy a vaciar la yerba del mate las descubro en el zafacón:
son dos, vacías, etiqueta de tinto de mala calidad,
dos botellas que contuvieron el veneno prohibido por tu diabetes,
ese mismo que dices que ya no, ya no más...
Respiro profundo.
Y logro ya no sentirme responsable de tus actos,
ni víctima.
 

lunes, 21 de mayo de 2018

LA ESTAMPIDA


Un malón de corceles azabaches
se suelta del corral de mi inercia
con el aroma antiguo
del café,
esta mañana.
Mientras huelo infancia,
me niego a abrir los ojos
y verme reflejada en la superficie oscura,
avejentada;
no quiero convertirme en borra, restos.

La niña que he sido cabalgaba tornados,
campeaba libre de horizontes (no la detenían ni el miedo ni la sed).
Era
una insubordinada
capaz de remontar barriletes invisibles
y toda su piel un lienzo
aún carente de caricias
y rayones.

El sabor amargo se desliza
tráquea adentro;
la tropilla emergente de los ácidos
provoca la náusea,
me saca del letargo
y la rutina,
reclama a la potrilla extraviada: a mí.

Evoco adolescencias,
juventudes,
maduraciones,
brotes,
raíces,
muñones,
alas rotas.

Convoco
pasiones,
quimeras,
riesgos,
valentías,
confianza.

Abro los ojos.

Me arranco el vestido de No puedo.
Escupo la culpa y la nostalgia.
Perdono a la mujer que ha malgastado
el tiempo obedeciendo.

El día de hoy apenas amanece y así,
liviana de equipaje,
me declaro salvaje,
sin dueño ni ataduras;
ya no podrás clavarme tus espuelas
ni impedirme hacer lo que desee,
mi espalda no será más doblegada por tu carga;
elegiré el camino,
la hora,
el alimento.

Ya en la calle, por último, me quito el bozal
y relincho
a pura carcajada y corcoveo.

Cuando te levantes, tu café estará bien frío
y yo
andaré
¡qué importa adónde!
abrevando en rumbos y distancias.


Publicado en FLORES SILVESTRES, Antología Poética del VI Festival Internacional Grito de Mujer, Lamaruca, Gesta Cultural Vitrata, Puerto Rico, 2016


Imagen: https://i.pinimg.com/originals/2f/37/57/2f375760630c231dca52e437d2f0b417.webp

VERSOS URGENTES, ARMAS LIBERTARIAS



No existe alegato que demuestre
el derecho inhumano del adulto sobre la criatura,
del macho sobre la hembra.
Sin embargo muchos (demasiados) se empeñan
en la continuidad del abuso y el prejuicio.

En nombre de ningún dios, con ninguna autoridad,
ni basados en antiguos libros o nuevos códigos,
es justificable convertir a una niña en esposa,
transformarla en esclava, mutilar sus genitales,
doblegarla sobre el surco o en la profundidad de una mina,
condenarla a un taller clandestino o a una fábrica,
prohibirle los libros,
la libertad de ser, el juego, impedirle elegir.

No hay argumento válido para apartarla de su familia
y su tierra, usarla de escudo o explosivo,
obligarla a migrar, al hambre, a la sed,
bombardear su hogar, cercenarle los sueños.

Los poetas podemos apalabrar el silencio y la infamia
y en forma simultánea y consistente
activar el cambio imprescindible con acciones.

Podemos y debemos.


Publicado en SUEÑOS ROTOS, Antología Poética, Poemas del VII Festival Internacional Grito de Mujer Puerto Rico, Puerto Rico, 2017


Imagen: propia

LA TRANSMUTACIÓN



Separé en hebras mis cabellos y en las oquedades
sembré ojos de gato, estrellas recién nacidas,
sábanas de seda, abecedarios,
amaneceres compartidos y barquitos de papel.
Luego me expuse al rocío, 
empapé las húmedas penumbras,
lloví toda mi epidermis con espumas y lentejuelas,
sed de aventuras y magias de diversas latitudes.

Y esperé.
Sentada en el banco de una plaza, esperé.

La sombra de mi cuerpo iba de oeste a este...
empezaba larga, desaparecía debajo de mi nuca,
se extendía al atardecer desde mis pies
hasta el horizonte.

Y continué aguardando.

Algunos transeúntes se detenían a observarme;
comentaban sobre esa escultura de quién sabe
qué personaje de identidad desconocida.
Me transmitieron en vivo por un lapso de tiempo.
Los más, me ignoraron.

En mis neuronas se iban tejiendo trinos con arociris,
geometrías fractales con aromas
anidaban en als entrañas.
movimientos pulsares engarzaban con quietudes
en un intenso proceso de condensación.

Nervaduras y raíces se entremezclaron
con mis arterias y nervios,
se fundieron con mi esqueleto rígido,
ya despojado el menguado cuerpo
de músculos y ropajes innecesarios.

Cuando la metamorfosis se completó
sentí acercarse a un niño.
Me tomó entre sus manos.
Atraído por mi cubierta rugosa,
la acarició
con gran delizadeza,
me abrió en la primera págica
y comenzó a leerme.




Publicado en POETAS INTENSOS, Antología Poética, Lamaruca, Gesta Cultural Vitrata, Puerto Rico, setiembre 2017

Imagen: Un cuadro de Bruno Busnelli

MANDACIERTOS


No desertificarás.
No le extraerás a la tierra sus retoños salvajes
ni extirparás su monte,
tampoco harás leña con los bosques nativos.

No soltarás el ganado en los cultivos
aunque el precio de la carne
sea más lucrativo que los cereales y las hortalizas,

ni lo alimentarás en prisiones de engorde

macerando su muerte.
No quemarás los pastos
para sembrar monocultivos
genéticamente elaborados
que agotan los nutrientes.

Resignarás un poco de ganancias ahora

en beneficio de mañanas que no vivirás.
Cuidarás el agua
y el aire,
evitarás la ruptura de la cadena de seres vivientes
y la humana descendencia


(propia y ajena)
disfrutarán la herencia
sin maldecir tu nombre.



Publicado en FUEGO, 2do. Proyecto a Coro, Antología Poética, Lamaruca, Gesta Cultural Vitrata, Puerto Rico, febrero 2018

DESHACERES



Me sudo, me lloro, lamo heridas.
Me desangro.
Salivo, excreto, me arrugo.
Orino, escupo, estornudo.
También trago.
Consumo y devoro y vomito.
Me duelo, me quiebro, me doblo.
Me duermo.
Despierto.
Emano fluidos.
Absorbo toxinas.
Expulso vapores.
Me engrueso y comprimo mis carnes y grasas.
Me seco, me exfolio, me asfixio.
Me enciendo y apago.
Me toco, me mido, me peso,
me miro, me odio y rechazo.

Envejezco.
Resisto.


#NRenPR
Publicado en FUEGO, 2do. Proyecto a Coro, Antología Poética, Lamaruca Gesta Cultural Vitrata, Puerto Rico, febrero 2018

BAILANDO CON LA MUERTE


Todos danzamos con la muerte
desde el día que nacemos,
(tan fiel como la sombra y como ella,
oscura y fría).



Cuando muera celebren la vida compartida.
No besen mi cadáver
ni ofrenden flores amputadas.

Repártanse mis bienes
y a mis males... a mis males, olvídenlos.

Dejen al fuego desintegrar mis carnes y fustigar mis vértebras,
soplen
mis cenizas en el viento
sobre el océano.

Recuerden las risas y los viajes, las íntimas charlas,
las confesiones profanas, los amores.
También los abrazos, los mates amargos y los dulces vinos,
los detalles cotidianos y sencillos,
mi compromiso con la naturaleza
y ese afán perpetuo
por la justicia utópica, esquiva.

Evoquen sin nostalgia y no me lloren
(ya habré llorado sufciente
por irme antes y dejarlos).

A mis hijas les digo, y a sus hijas:
habitaré sus sueños,
espantaré sus congojas.
Enciendan una vela en mi nombre, cada tanto,
y en la pequeña flaa enfoquen sus deseos.
Serán concedidos,
lo prometo.



Poema inspirado en un post de Facebook de Alejandro González Forester y escrito en Twitter, literatura 2.0
Modificado y ampliado para publicación

Publicado en FUEGO, 2do. Proyecto a Coro, Antología Poética, Lamaruca, Gesta Cultural Vitrata, Puerto Rico, febrero 2018


A CIEN AÑOS LUZ



CFBDSIR2149 es un planeta errante.
No tiene madre,
tampoco padre
ni dios.

Su cuerpo vaga sin rumbo.
Viaja a la deriva
a a las jóvenes estrellas de AB Doradus,
sin atarse a ningún sol.

Rolando por el espacio va.

Tan cerca de todo,
tal lejos.

Relativamente próximo a nuestro planeta azul.

La señal de su existencia acaba de llegarnos;
desconocemos la edad
de ese mundo huérfano, ignoramos
su masa y su temperatura,
la composición de su atmósfera
es un enigma.

Interpreto un mensaje (lo imagino) y contesto
encendiendo una hoguera
(arrojo en ell mis papeles apalabrados,
ropas usadas,
calzados desgastados,
memorias persistentes,
boletos de avión,
bolsas de nylon, fotografías).
agito las llamas al compás de mis latidos:
tucutum tucutum.

De a quí a cien años luz mi respuesta
titilará en su cielo.
¿Alguien habitará ahí?
¿Podrá verme y entenerme?
¿Será el mismo ser?

Chispas, apenas chispas en el vacío.
Sin embargo, por fin me siento acmpañada
y nada espero.


Publicado en FUEGO, 2do Proyecto a Coro, Antología Poética, Lamaruca Gesta Cultural Vitrata, Puerto Rico, febrero 2018


Fuente: http://www.rionegro.com.ar/diario/planeta-errante-1008159-9524-nota.aspx
Imagen: http://blogs.voanews.com/science-world/files/2012/11/eso1245a.jpg


CREENCIAS


Creí que estaba muerta, 
pero era una pesadilla.
Creí que era un mal sueño, 
pero eso constituía,
ni más ni menos,
la vida.
Creí estar viva,
pero los fantasmas 
me expusieron un espejo sin imagen.
Creí que creía, pero resulté ser atea
y los creyentes me quemaron en la hoguera.

Carne, calor, sopor, energía, humo, nada…

Es preferible no creer, y crear.



Publicado en FUEGO, 2do. Proyecto a Coro, Antología Poética, Lamaruca Gesta Cultural Vitrata, Puerto Rico, febrero 2018

lunes, 9 de abril de 2018

POEMA DE ANTES DE LOS HURACANES


Una viene del viento,
de la aridez de la meseta patagónica
del calor que cuece el cráneo e incendia la planta de los pies en las veredas los veranos,
y el helado penetrante de los inviernos,
cuando no son suficientes las bufandas ni las cobijas,
ni los guantes.
Una viene del viento,
ese que fluye tenaz desde el Atlántico, ese que arrasa caliente desde el Norte, ese que sube desde el sur,
metiéndonos la Antártida en los huesos.
Una es de extremos.
De estaciones marcadas.
Del tiempo loco que llueve inundaciones
o reseca hasta las tripas,
que se cae a pedazos de hielo rompetodo,
o se incendia
o erupciona y nos cubre de cenizas.
Una es de la Patagonia,
territorio largo y ancho,
playa, plano y cordillera,
donde el clima es carnal y te transforma
en estatua de arena, en esponja, en estalactita.
Y una, acá,
en esta perfección amorosa del clima del Caribe
se siente estupefacta.
#NRenPR



sábado, 31 de marzo de 2018

INSOMNIO 2


Me hacen compañía algún ladrido de perro, el zumbido de la heladera, los motores de los autos que transitan esporádicamente la avenida.
Los oigo, orquesta nocturna animal y mecánica.
A nada ni a nadie le importa mi escucha ni mi presente ausencia.
Nada cambia, aunque esté en otro tempoespacio.
Tampoco yo.
La misma depresión.
Las mismas ganas de extinguirme.


#NRenARG

30 de marzo de 2018

INSOMNIO 1


Me hacen compañía los pájaros, los gallos, los grillos y los coquíes.
Los oigo. Orquesta espontánea nocturna.
A ellos no les importo nada.
#NRenPR

30 de marzo de 2016



jueves, 15 de marzo de 2018

LA VEJEZ

Y un día seré vieja. Quizás enferma, o peor aún, postrada.
No serán suficientes mis ingresos jubilatorios para pagar remedios
o enfermeras,
tal vez no tenga casa.
Me pregunto si entonces aquellos que disfrutaron
mi generosidad y hospitalidad
ofrecerán gustosos su hogar
para que viva,
aceptarán que no aporte ni un centavo para gastos,
limpiarán mis suciedades,
pondrán orden en mi caos
y dejarán que haga y deshaga a mi antojo
como si fuera
dueña y señora.
¿Me permitirán mirar a gran volumen (atento mi sordera)
mis programas favoritos en su televisor?
¿Podré dejar las chancletas olvidadas en el living,
los azulejos mojados en la baño después de bañarme,
y reclamar si me tocan el cepillo de dientes?
¿Me dejarán gozar de todos los beneficios
sin dar gracias
ni ofrecer alguna recompensa?
Seguramente podré dormir hasta tarde
y nomeimportarme todo
total,
ya habré dado antes suficiente
y podré considerar mi recompensa
ese cuidado amoroso
y tardío.



CICLOS

Mientras revuelvo el guiso en la olla pienso en mis seis hijos que llegarán en minutos de la escuela, con su barullo, sus risas y sus juegos. Mi ancestro Doña Rosa, la madre de la madre de la madre de mi madre, nos heredó a todas el color obscuro de la piel, el cabello prieto, su nombre, la pasión por la cocina y el anhelo de una familia numerosa, unida y libre. Ella, desde la profundidad de la memoria guía con amor y nostalgia mi mano en la cuchara. 
El aire, en esta cocina caribeña, siempre huele a África. 

#NRenPR
20 de septiembre de 2016 a las 9:00

sábado, 10 de marzo de 2018

RULO ES AMOR


Rulo llegó a mi vida desde una imagen en Facebook. Lo vi tan desvalido, tirado en la calle, sobre un cartón, su pelo sucio y rastoso, su cuello una mancha roja. Alguien no fue indiferente y solicitó ayuda para rescatarlo. Alguien puso su auto a disposición. Y hubo personas que tejieron y tejen a diario esa matriz solidaria, veterinarias que abren sus puertas y brindan su atención, gente que acercó un poco de dinero, una sabanita... Rulo me conmovió. Como tantos otros cuyas fotos vi en internet y pensé en ayudar y no lo concreté. En muchas ocasiones he rescatado animales, gatos y perros, que encontré en la calle. Algunos se quedaron viviendo conmigo, a otros les busqué adoptantes. Pero esto era diferente. Era integrarse en una matriz, una responsabilidad colectiva. Exponerse con todos los riesgos que eso implica. Pero Rulo pudo más. Llegó a casa desvalido, ya pelado, arrastrándose apenas. Su cuello era casi ancho como sus costillas, de hinchado. Ojitos tímidos. Rulo me enseñó a querer en tránsito. A apreciar que cada individuo es único, valioso por sí mismo, más allá de raza o color, de aptitudes físicas. Rulo no era ni es mío. Cuando uno adopta una mascota, dice "mi perro" "mi gato", se los "apropia" con cierto instinto de posesión, de dominación, de superioridad. Pero cuando tenés a un animal en tránsito, es diferente. Lo amás, lo cuidás, te ocupás y preocupás y sabés que vas a dejarlo ir y que todo ese amor que le das lo prepara para un futuro en otro sitio, con otras personas, con experiencias de las que no serás parte. Rulo es un perrito que llegó a mi vida porque yo necesitaba, seguramente, hacer esa experiencia y pensar y sentir lo que he pensado y sentido estas dos semanas. Llegué a la vida de Rulo porque me necesitaba, precisaba atención, contención, paz, estímulo, aceptación de sus dificultades e imperfecciones. Rulo se va a ir. Yo me voy a ir. De alguna manera sutil, me deja enseñanzas que tienen relación con mi vida, con mis hijas, mi terruño, mi hogar. Todos estamos en tránsito. En la vida, en nuestras casas, en la vida de nuestros seres amados, padres, hijos, amigos, amores. Transitamos y nos transitan. Tendemos a aferrarnos a alguien, a algo. A pretender permanencia. Ilusos. Mi padre transitó esta tierra. En enero, se hizo cenizas en el viento. Mis hijas ya no me pertenecen. Nunca me pertenecieron. Y viceversa. Hemos transitado estos años juntas, imbricadas bajo el mismo techo. Debo dejarlas ir, debo permitirme partir. Sin culpa, sin miedo, sin drama. Es la vida. Confiando en que lo vivido fue lo justo y necesario y una milla extra. Que les di lo mejor que pude, mi amor, tiempo, palabra, experiencia y ejemplo. Rulo no apareció en mi vida de casualidad. Con su pequeñez de pocos centímetros me dio una gran lección que tenía que aprender: a ser "desprendido". Rulo no fue ni es ni será "mío". No poseemos a nadie. Ni a nada. Ni nos poseen. Elegimos cuándo y dónde y con quien estar. Y nos eligen. Y eso es temporal, transitorio. Pero el amor, el amor siempre está, es el sustrato de estas relaciones que se mantienen, invisibles, más allá de la convivencia, más allá de la muerte, de la distancia, del tiempo. Mi familia, mis padres, mis hermanas, mis hijas: mis amigos, mi hogar... yo misma... mero tránsito, transeúntes unos en los otros, compañeros de viaje.. Siempre, Rulito hermoso, va a estar en mi corazón...

https://www.facebook.com/nanim.rekacz/videos/10151981256077984/

viernes, 9 de marzo de 2018

DUDAS VEGANAS


Esta mañana una vecina me envió un mensaje de texto ofreciéndome empanadas de carne. 
Le contesté: No, gracias, ahora soy vegana y mis hijas no van a estar para el almuerzo. Me respondió: También haremos de pollo
Me quedé pensando si sus pollos crecen bajo tierra como tubérculos desplumados o cuelgan de las ramas de alguna especie arbórea aviácea mutante pero no me atreví a preguntarle y reiteré, de forma amable, mi negativa.

miércoles, 28 de febrero de 2018

CONFLUENCIA


Apalabramos a otros que no nos apalabran. Silenciamos a otros que nos nombran.
Y a veces, sólo a veces, ocurre el milagro de la simultaneidad.
Solemos llamarlo amor.

sábado, 27 de enero de 2018

SUERTE


No me gané el Loto. Ni la Lotería, ni el Quini 6, ni la Quiniela.
El día que lluevan monedas y billetes yo andaré desnuda y sin cartera donde recogerlos.
Para entonces, quizás, me hayan declarado deudor incobrable y mis estados bancarios sean una línea plana como de muerte.
Toda suma, resta. Los panes multiplicados nos dividen. Las posesiones son una carga insostenible, objetos de reclamos y disputas.
Hoy sólo quisiera poder saldar todas mis deudas y liquidar mis bienes (males) y si quedara un poco, invertirlo en kilómetros y en tiempo.
Decir ¡adios! con las dos manos y liberarme de mí misma, de mi historia y de los viejos sueños perecidos.
Escribir mi lápida en el viento, en la arena, el agua, el viento.
Desnombrarme.

#NRenArg

domingo, 3 de diciembre de 2017

¿DISCAPACIDAD?


Las uñas me crecen Me crece el cabello La piel se descascara una y otra vez se agrieta se pliega en sonrisa en ceño fruncido Las pupilas buscan buscan los bordes de las cosas la distancia las palabras pero no Cada vez menos nitidez Cada vez más oscuridad Las uñas crecen las recorto las limo las pinto de colores Me crece el cabello lo alacio lo enrulo lo trenzo lo ato y desato La piel se sonroja se aternura se cubre de crema de polvo de viento y la maquillo Las pupilas no crecen El iris se colorea y se va apagando la luz adentro de mi mente Menos visión pero más comprensión No crece el mundo los trescientos-sesenta-grados se cierran como abanico triste solo quedan las varillas y supongo el dibujo escondido recuerdo el dibujo escondido pienso el paisaje escondido y lo reinvento La noche crecerá y se volverá más oscura y entonces podré ver las estrellas que me habitan Eso me digo

https://www.facebook.com/nanim.rekacz/posts/10151143413022984

martes, 14 de noviembre de 2017

AISLAMIENTO



Yo adentro después el vidrio después las rejas afuera el patio y la verde naturaleza yo libre de abrir la puerta salir al aire regar las plantas solearme entera desnuda sola yo adentro y afuera nadie los ojos lejos la sangre puente la mano gira el picaporte abro la puerta salgo y me quito zapatos ropa piso la tierra agua en el cuerpo agua en el árbol barro que nutre pájaro ala orgasmo lento de sol y viento

https://www.facebook.com/nanim.rekacz/posts/10151119936372984